Poema analítico del amor

De vez en cuando acontecen, fruto de la más pura casualidad, circunstancias fuera de lo corriente
que aunque súbito desaparecen, bloquean por completo la mente y te aproximan a la felicidad.

Y no son más que tonterías; rara vez es algo trascentental. Basta percibir un simple aroma,
una mirada, unos buenos días... y al mirar a esa persona, sientes que sois tal para cual.

Y la sensatez se desordena, cae fulminada la razón
en cuestión de tan solo un momento, y es que, no hay un solo argumento que libre de la inexorable condena de la que cae preso el corazón.

Y así, un día cualquiera, tras el aviso mínimo de ese rubor que empieza en las mejillas, y crece
hasta alcanzar al corazón quiera o no quiera;
caes en lo que algunos llaman amor y quizá, quizá no lo sea pero...... ¡Cuánto se parece leches!.